Bienvenido a mi corazón, por favor, no rompas nada. Y recuerda: SE VALIENTE.


Grita. Chilla. Ríete. Salta. Sonríe. Baila. Canta. Enloquece. Enamórate. Equivócate. Levántate. Lucha. Juega. Gana. Sobrevive. Besa. REVÉLATE.

martes, 31 de julio de 2012

Cuatro.

Por un segundo sus ojos oscuros se encuentran con los míos, y está tranquilo. Luego toca mi rostro y se inclina más cerca, frotando sus labios contra los míos. El río ruge y siento el rocío en mis tobillos Sonrío y presiono su boca contra la mía.
Me tenso al principio, insegura de mi misma, así que cuando él se aparta, estoy segura de que hice algo equivocado, o malo. Sin embargo, él toma mi rostro entre sus manos, sus fuertes dedos contra mi piel, y me besa otra vez, firme esta vez, más seguro. Envuelvo un brazo alrededor de él, deslizando mi mano hacia arriba de su cuello y dentro se su cabello corto.
Por un par de minutos nos besamos, en las profundidades del abismo, con el rugido del agua alrededor de nosotros. Y cuando nos separamos, tomados de la mano, me doy cuenta de que si ambos hubiéramos elegido diferente, podríamos haber terminado haciendo lo mismo, en un lugar seguro, con ropa gris en lugar de negra.


Después de la trilogía Divergente, el número Cuatro jamás ha vuelto a ser el mismo. JAMÁS. Porque ahora se a convertido misteriosamente en mi número preferido.


Gracias, Tobias, por enseñarme que las personas que parecen duras son las mejores. Por ti valdría completamente la pena enfrentarme a mi Pasaje del Miedo.

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