Bienvenido a mi corazón, por favor, no rompas nada. Y recuerda: SE VALIENTE.


Grita. Chilla. Ríete. Salta. Sonríe. Baila. Canta. Enloquece. Enamórate. Equivócate. Levántate. Lucha. Juega. Gana. Sobrevive. Besa. REVÉLATE.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Y ayer te ví

Segunda vez en el día de hoy que me atrevo a escribirte, no obstante, ya he perdido la cuenta de las veces que llevo dedicándote pensamientos a lo largo del día e incluso mucho antes de haber abierto los ojos tras mi letargo de 7 horas.

Por una vez en mi vida tendría que haber tomado una sana decisión pero soltarme el pelo y escuchar al viento es mucho más divertido.

Que sí, que eres un gilipollas, un capullo arrogante, egocéntrico, confuso, te vas de la lengua demasiadas veces, no hay quien te entienda: ni a tus palabras ni a tus cambios de humor, pasas de todo (o eso pretendes hacer creer), eres más bien pesimista y nada cariñoso, hablas de muerte como si no te importara vivir o morir mañana, no te valoras suficiente, te metes con la gente, odias a todo el que se cruza en tu camino, nunca vas directo sino que te va más eso de dar rodeos interminables, dices no saber querer a la personas (aunque en realidad creo que es miedo), el sarcasmo es tu mejor aliado y cuando te pones excesivamente filosófico pienso que la cuenta atrás para que mi cabeza salte por los aires llega a su fin.

Pero a la vez eso es lo que más me gusta de ti, el hecho de que no hayamos tenido una conversación normal desde que nos conocemos (total, ser normal está sobrevalorado). Adoro tu peculiaridad, tu forma de ser tan extravagante, la manera en la que tu mente funciona con un mecanismo contrario al del resto de seres humanos de la tierra, que no te estanques en lo superficial sino que vayas más allá de la mera forma de las palabra, que me hagas reír aún cuando he pasado todo el día llorando en casa y tú sin saberlo, que prestes tanta atención a todo lo que ocurre a tu alrededor, que si te hago un ejercicio de memoria sabrías decirme que son tres las estrellas que conforman mi pulsera preferida, que te acuerdes de los pequeños detalles que a ojos de los demás son insignificantes pero que a los nuestros son los que hacen especial la vida, que tengas tus propios códigos no escritos (camisa de cuadros y converses, mensaje comprendido, hoy no es día de fiesta), que hayas logrado sacar de mi infierno personal confesiones que sólo conocía mi almohada, que tengas una sonrisa de niño pequeño, que me lleves a caminar a las 12 de la noche al cementerio y sentirme la persona más valiente del universo, que consigas que me ría de mi misma aún estando repleta de inseguridades, que hagamos un trío con la ironía...

Y que digas de ti mismo que eres una mala influencia.

Adoro no haber conocido nunca a nadie como tú.

Y a la vez maldigo el haberlo hecho.

Se supone que escribir ayuda a desahogarse, pues bien queridos papel y bolígrafo, no estáis cumpliendo vuestro cometido.

martes, 1 de noviembre de 2016

Sempiterno

SEMPITERNO: se dice de algo que teniendo un principio, parece no tener fin y prolongarse para toda la eternidad. 

Qué palabra más bonita, ¿no creéis? Y lo mejor, lo que la hace tan mágica, es que muy pocas personas sepan de su existencia. Hay que admitir que su escritura no es excesivamente bonita y eso hace que mucha gente se eche para atrás cuando la escucha, pero si indagas en su significado, si vas más allá y superas la superficialidad, la sorpresa que obtienes es inconmensurable. Creo que es un poco metáfora de la vida y del mundo en general. Cuantísimos libros quedan sin ser leídos por estar representados por una portada que no llama la atención. Cuantas películas no llegan a las carteleras de nuestros cines porque su título no es lo que se conoce como "atrayente comercial". Cuantas personas son apartadas por la sociedad porque no encajan con la idea que se tiene de "normalidad"... Hay muy pocos valientes con el corazón de oro que se atrevan a adentrarse en lo desconocido pero esos son los que de verdad merecen la pena. 

Esto parece un árbol porque me estoy escabullendo, subiendo y enredándome por las intrínsecas ramas. Quizá, porque en el fondo, no quiero hablar de lo que he venido a contar. Como he dicho, sempiterno es una palabra con un fondo maravilloso. Pero siempre y cuando se asimile o relacione con algo bonito. El problema y el tema de esta entrada no tratan de eso. Trata de lo que ocurre cuando lo asimilas con algo tan triste como el vacío.

No sé muy bien cuando comenzó todo: el no quererme a mí misma, el sentirme sola a todas horas, el desconocer quién soy y cuál es mi papel, el callarme las palabras y tragarme las lágrimas, el ver el mundo como si de una película se tratase mientras yo no formo parte de ella, el lamentar no importar nada a nadie, el miedo a no encontrar(te)me, el desastre de cabeza y corazón. Desconozco el origen pero, no obstante, sí me percaté del preciso instante en el que todo pareció explotar y alcanzar su mayor auge: cuando te perdí,

Y me repiten una y otra vez que no tengo razón, que yo no te perdí, que me perdiste tú a mí. Ingenuos, nunca podréis hacer que cambie mi veredicto. Aclarar que esto no es por ti, no creas que eres tan importante. Sino por lo que significó perderte. Imaginad una casa en construcción: antes aquello no era nada, terreno seco, terreno vacío y sin vida. Y entonces, con una ayuda nueva y externa que se empeña en creer que puedes brillar, empiezan a asomar unos pequeños y tímidos cimientos. Inseguros. Débiles. Pero con ganas de convertirse en algo realmente grande. Parece que la cosa funciona, que los pisos están seguros, que empiezas a creer sus palabras y en ti misma y calculas que, por mucho que el lobo sople, los tres cerditos han hecho un buen trabajo. Y entonces, cuanta más confianza emanas y más alto quieres llegar, el mismo que te ayudó a volar te obliga a caer al suelo dejando que las astillas duelan como nada lo había hecho jamás. ¿Cómo puede esa casa volver a resurgir? Ni si quiera es algo que me planteo.

Ingenuos otra vez todo aquellos que me habéis gritado, suplicado y rogado que me quiera a mí misma. Sois los mismos que me habéis hecho perder la fe en lo poco bueno que empezaba a ver en mí.

Maldito vacío que me comes por dentro, ¿acaso no tienes otras casas de las que alimentarte? No cumplas con la condición de ser sempiterno. 

No te quiero en mi vida pero parece que no he conocido otra cosa que no sea vivir contigo dentro.


lunes, 11 de abril de 2016

Desahogándo(me)te


      Recuerdas el principio, el inicio, el arjé de todo y sonríes involuntariamente cuando los recuerdos te invaden. Sonríes de manera tímida e inocente, como lo hiciste la primera vez. Todo era bonito, nuevo, resplandeciente, emocionante. Era un terreno desconocido al cual era adecuado adentrarse.
      Vivías con intensidad. Se hacían promesas eternas y se decían palabras sinceras a escondidas salidas de bocas juveniles en columpios de parques solitarios. Aquello era un sueño cuyo comienzo nunca imaginaste y cuyo despertar temías. Demasiada belleza había en ese chico, en los momentos juntos y en la ropa por el suelo. Demasiadas mentiras en todos esos 'te quiero' y en los 'eres preciosa'. O quizás no fueron mentiras. Quizás fueron verdades en su debido momento. 
      Como ya se sabe, lo bueno nunca es fácil así que él tenia un reto ante si. Lucho por ello. Se arriesgó. Y finalmente, ganó. Obtuvo su recompensa. Pero una vez que uno consigue lo que quiere, se pierde la belleza que poseía, pues era un fruto prohibido. Se valora lo que se desea pero una vez que es tuyo, deja de ser tan exótico. 
      Recuerdas el mes, el día y el momento exacto en el que se produjo El Cambio. Sí, con mayúscula como el nombre propio de aquel que te coloca la pistola en la nuca y aprieta el gatillo. Porque eso se nota, ese Cambio marca la diferencia. Es entonces cuando todo da un giro, cuando el color del momento deja de ser brillante como el arco-iris. Los recuerdos pasan a ser más amargos, oscuros, desteñidos. Lágrimas recorren tus mejillas para que la tristeza salga de ti, para que deje de enfermarte. Y es que después de la dulce melancolía viene la hiriente realidad. Detrás de todo aflora el doloroso e inoportuno pinchazo de la espina de la rosa que el cielo te hizo creer que era buena. Y el que debía ser tu cura, resultó ser tu ruina.

      'No dejaré que te caigas' dijo.

      Y fue él quien la empujo hacia el precipicio.



domingo, 18 de octubre de 2015

Orhan Pamuk

¡Escribo porque quiero hacerlo, con toda el alma! Escribo porque a diferencia de otros, no me siento a gusto con un trabajo común y corriente. Escribo para que libros como los míos sean escritos y para poderlos leer. Escribo porque estoy molesto con ustedes, con todo el mundo. Escribo porque me complace enormemente sentarme en un cuarto a escribir sin descanso. Escribo porque solamente modificando la realidad puedo soportarla. Escribo para que el mundo entero sepa cómo yo, cómo nosotros en Estambul y en Turquía hemos vivido y vivimos. Escribo porque amo el olor del papel, de la pluma y de la tinta. Escribo porque creo más en la literatura, en el arte de la novela, que en cualquier otra cosa. Escribo porque es un hábito, una pasión. Escribo porque tengo miedo de ser olvidado. Escribo porque me gusta la celebridad y toda la notoriedad que el escribir conlleva. Escribo para estar solo. Escribo en la esperanza de entender por qué estoy furioso con ustedes, con todos. Escribo porque me gusta ser leído. Escribo para terminar de una vez por todas esta novela, este texto, esta página que en algún momento comencé a escribir. Escribo porque todos esperan que escriba. Escribo porque tengo una fe infantil en la inmortalidad de las bibliotecas y en el lugar que mis libros tendrán en los estantes. Escribo porque la vida, el mundo, todo es increíblemente bello y maravilloso. Escribo porque gozo traduciendo en palabras toda la belleza y la opulencia de la vida. Escribo, no para contar historias sino para construir historias. Escribo para liberarme del sentimiento de que siempre existe un lugar al que -como en una pesadilla- jamás podré llegar. Escribo porque nunca he conseguido ser feliz. 

Escribo para ser feliz.

domingo, 13 de septiembre de 2015

The Name of the Wind

   Conoces a una chica tímida y sencilla. Si le dices que es hermosa, ella pensará que eres simpático, pero no te creerá. Sabe que esa belleza es obra de tu contemplación. Y a veces basta con eso. 
   Pero existe una manera mejor de hacerlo
   Le demuestras que es hermosa. Conviertes tus ojos en espejos, tus manos en plegarias cuando la acaricias. Es difícil, muy difícil, pero cuando ella se convence de que dices la verdad... De pronto la historia que ella se cuenta a sí misma cambia. Se transforma. Ya no la ven hermosa. Es hermosa, y la ven.

― Patrick Rothfuss

lunes, 13 de julio de 2015

B∞ks


La determinación de Tris

La autoridad de Cuatro

La inteligencia de Caleb

La sinceridad de Christina

El atrevimiento de Will

La personalidad de Uriah




La valentía de Katniss

La dulzura de Peeta.

El valor de Gale

La inocencia de Prim

La fidelidad de Finnick

El atrevimiento de Johanna.




sábado, 7 de diciembre de 2013

LA EXPLOSIÓN DE IMAGINE DRAGONS


Ayer y hoy, 6 y 7 de Diciembre, mis ídolos, unos chicos que me hicieron no perder la fe en la música y en mí misma, están pisando la misma tierra y respirando el mismo aire que yo. Porque ellos, sí, Imagine Dragons, están es España.

Madrid y Barcelona están viviendo una auténtica REVOLUCIÓN porque saben como despertar la pasión dentro de los corazones de las personas únicamente con su música. Gente cantando con toda su alma y disfrutando la felicidad, esa es la recompensa que Imagine Dragons ganan, y están orgullosos de ello.

Según dicen numerosas páginas en internet empezaron con canciones como 'Round and round', 'Amsterdam', 'Tiptoe' y 'Rocks'. ¿PUEDE HABER UN PRINCIPIO AÚN MÁS PERFECTO?

'AMSTERDAM' UNA DE MIS CANCIONES FAVORITAS POR SU FUERZA, SU INSPIRACIÓN, SU ADMIRACIÓN...  HIZO VIVRAR A MADRID. ES INCLUSO MEJOR DE LO QUE ME IMAGINABA.


DAN SE ATREVIÓ A HABLAR ALGO DE ESPAÑOL. ASDFGHJKLÑ DEJADME MORIR FELIZ.

Ojala hubiese podido vivir mi sueño, ojala hubiera podido ir a su concierto, ojala hubiese podido conocer a mis ídolos… pero la vida es injusta.
Así que tuve que conformarme con que su perfecta música sonando a todo volumen a través de los auriculares de mi móvil durante horas y horas… Pero si de algo estoy segura es que CUMPLIRÉ MI SUEÑO. El año que viene, dentro de dos, o en cinco.

YOU are on the top of the world. YOU deserve the best of the best. YOU are my idols. Someday I'll know you, promise.